El último beso de amor verdadero

880851606cc6c9bfac55bc30cd21ee2fAntes de que las maquinas aprendieran a besar y que las personas se amaran en un código binario, existió un mágico poder llamado el beso de amor verdadero. Esta es la triste historia del último de ellos.

Hace muchas lunas, en un lugar donde el amor era la fuerza más grande y su manifestación más poderosa el beso de amor verdadero, nació el último de ellos en un alma inocente. Pasó su vida escuchando las increíbles historias de sus ancestros, el legado de su raza. Soñaba con los milagros que germinarían de él y lo harían parte de la historia.

-Tu poder, limpia los pecados y concede gracia en la siguiente vida.

Le explicó el corazón, un sabio alquimista del amor, cuando uno de los padres del alma que habitaba, se encontraba en su lecho le muerte.

El beso, emocionado, se alistó para bendecir. Pero en su lugar, se invocó a su a su frio, lúgubre y lacrimoso primo, el beso de despedida. Decepcionado, vio desvanecerse la llama hacia lo incierto.

Mareas después, cuando el alma que habitaba trataba de conquistar una agraciada alma afín, el corazón le advertía al beso.

-Tu poder une lo impensable y libera el poder del héroe mítico.

El beso, impetuoso, se preparó para vivir épicas aventuras. Pero hirvió en cólera al darse cuenta que, al ver la fortuna ajena, en su lugar había sido invocado su agrio, fibroso y metálico primo, el beso de avaricia. Lloró inconsolable al ver que lo que unía sus almas era la riqueza de sus familias.

Transcurrió una vida entera y una vez que se consumió la carcaza del alma que habitaba, se reunieron sus hijos alrededor de su lecho.

-Tu poder previene y cura cualquier maldición.

Aseguró el corazón.

El beso tomó el ultimo grano de esperanza que le quedaba y se colocó frente a la salida. Siete fueron los besos que se intercambiaron ese invierno y en todos, la sofocante, esquiva y avinagrada presencia de su primo, el beso de compromiso fue la que se manifestó en su lugar. El beso de amor verdadero, hundido en dolor y acompañado de siete besos de despedida, permaneció inmóvil y en silencio cobijado por una oscuridad que se tragaba su mundo.

Al no tener nada más que decir, el corazón dejo de hablar. El beso de amor verdadero murió con su dueño y, sin transformar ningún monstruo, y sin despertar ningún sueño, y sin romper ningún hechizo, pasó a la historia como el ultimo beso de amor verdadero.

Xphern

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Un eco en sus pupilas

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Escribir sobre uno mismo siempre es complicado. No es un error pensar que el sabio más sabio es aquel que puede imaginar perfectamente su reflejo en el agua. Adentrarse en las turbios manantiales de la mente implica reconocer la imposibilidad de aprehenderse sin mirarse en el espejo del otro. Al encarar el mar que lleva nuestro nombre, humildemente encontramos, más temprano que tarde, lo que no nos gusta del otro y anhelos, tan profundamente sumergidos, como ajenos a nuestra naturaleza.

Zarpar en mis picadas olas implicó resignarme a la idea de asomarme por la borda y mirar cada vez, no mi rostro, sino el de las miles de personas que mantienen a flote mi barca. Icé las velas y el viento me acarreó donde un mismo color abraza en todas direcciones al ingenuo que se aventura solo. Pronto extrañé la compañía, porque, ¿a quién alegran los juegos, a quién ensalzan los halagos, a quien entibian los abrazos que llegan a labios tiesos, oídos sordos y corazones secos. Cuando se está solo, el más absurdo dicta la ley, contradecir se vuelve absurdo y el orgullo se traga sin saliva. En un mar sin agua el vanidoso se mira en un espejo de carbón, la burla es uno mismo y nadie se avergüenza de su pereza ni sobresale por su eficiencia.

Pocas leguas antes del punto sin retorno tres sirenas, nostalgia, angustia e incertidumbre, sin importar la dirección que tomes, te siguen por el resto del camino. Al compás de su lúgubre motete, se busca entre los nubarrones alguien a quien culpar, alguien a quien agredir, alguien con quién ser sincero, pero no. Imposible ser leal a un estandarte, medir talentos con maderos y ejercer la crueldad contra los vientos.

Desatose el diluvio. La salada brisa cegaba mi visión. Con los puños raspaba mis ojos en busca de consuelo, pero las lagrimas se negaban a salir, apenadas por no saber si era apropiado. Estaba destinado a naufragar en juicio ajeno y sin poder compartir gloria alguna. A merced de un tifón invisible y sin más recursos que los que me heredó mi madre, arrié las velas. Paró la nave y con ella, la lluvia, la brisa, los cantos y las olas. Miré de nuevo por la borda. Un centímetro no había avanzado del puerto. Los rostros seguían ahí, mirando intensamente con un eco mío en sus pupilas. Entonces comprendí.

Al grito yo no fui: me fueron.

Mis esperanzas se fueron por el caño cuando me enteré que ninguno de mis esfuerzos por no asistir al Grito de Independencia en el Zócalo capitalino habían resultado fructíferos. Son las nueve de la noche del 15 de septiembre de 2015 y ni la lluvia ni el frio pudieron sobreponerse a mi engorrosa incapacidad de defraudar a un amigo. Mientras camino por la alameda duchado intermitentemente por los faroles, no puedo evitar pensar en la vergüenza de encontrarme con mi compañía por esta noche que me esperaba sentado en la escalinata de la entrada al Palacio de Bellas Artes desde las siete de la noche. Bastó una mirada para saber que el alivio de verme se sobreponía a cualquier emoción que pudiera sentir en contra mía. Sin demasiadas disculpas, ágilmente tomamos camino hacia el Zócalo. Contra lo que pudiera pensarse, esta noche, al menos antes de cruzar el Eje Central, no destaca sobre ninguna otra que haya pasado. De hecho, si no supiera sobre días feriados, sería difícil convencerme de que hoy es una velada de fiesta nacional. El metro, que esperaba ocupar como excusa por haber llegado tana tarde, viajó sin mayor retraso y la gente no se amontonaba por llegar a la periferia del zócalo como lo imaginaba. Me dio alegría saber que no era el único renuente a participar del evento sin saber la terrible decepción que viviría horas más tarde.

Por buscar como comunicarnos con otros amigos qué sufrían un destino similar al nuestro, no nos percatamos de que un cerco policiaco impide a los transeúntes el acceso al corredor de Madero. El flujo siniestro de gente nos lleva a buscar acceso a la plancha por la Avenida 5 de Mayo. Con mi frustración reduciéndose progresivamente al cruzar cada calle nos topamos con el primero de varios horrores. Una fila ofensiva que se extiende mas allá de la imaginación augura lo que serán horas de angustiante aburrimiento que ninguna platica por amena o divertida que sea podrá disimular. La llegada de un rostro familiar sirve para distraer mi mente de lo que de otra manera sería una monotonía mortal lo suficiente para percatarme de lo que probablemente temía más que otra cosa. Compartía la fila con miles de personas qué, pese a toda expectativa y esperanza de ser que fueran acarreados, de hecho parecían interesados en asistir al Grito. No se me malinterprete. Si hay sospechosos camiones de pasajeros estacionados por todos lados pero es imposible qué toda la gente que veo haya podido venir en ellos. ¿A que vienen? ¿A divertirse? ¿A apoyar al presidente Peña?¿A ser humillados y privados de sus cosas? Pasamos tres puntos de control en los que la gente es obligada a vaciar los contenidos de sus bolsos. Objetos como las plumas de los estudiantes, los cinturones de los osados y los paraguas de lo precavidos tienen que ser dejados al olvido a un costado de la acera por seguridad de quién. Pasamos detectores de metales, maquinas de rayos x y un cateo tan sabroso y profundo que me quedaron ganas de pedirle el “Whats” al policía, antes de poder entrar a la sede de un evento al qué nadie qué conozca, desea o recomienda estar.

Al margen de las once de la noche nos untamos al mar de gente que inundaba las faldas de la catedral. Las oleadas de empujones nos acercan milimétricamente al corazón de México. Maniobrando extrañamente, avanzamos procurando salvaguardar las pocas pertenencias que se nos permitieron conservar en los bolsillos, no sin perder el orgullo entre los arrimones. Sin poder avanzar un centímetro más, nos han decidido detener donde estamos, para maravillarnos con la visión del Presidente de México y su Primera Dama saludando a su pueblo en pantallas de alta definición. Los gritos de emoción y los abucheos en la plaza son apabullantes. La fiesta es grande, sus palabras, ignoradas y sus ¨¡Viva!¨ remplazados por ¨¡Puto!¨. Se trata de una inolvidable experiencia que me arrepiento de estar perdiendo. Los tres somos muy altos y no me imaginó como cualquier alma con una estatura menor a 160 centímetros puede no asfixiarse. Por si esto fuera poco, tras el repique estruendosas de campanas a pocos metros de distancia nuestro, un despliegue opulento de música ensordecedora y fuegos artificiales que se encienden al ritmo, amenazan con asfixiar a los asistentes. Pocos segundos después comienza el verdadero espectáculo. Cientos de brazas y pedazos de plástico se precipitan desde el cielo como proyectiles contra los que nos encontramos debajo. Entre las quejas de los afectados y quemaduras propias, optamos por escapar antes de resultar gravemente heridos por los cohetes o aplastados por la masa de gente que se disponía a salir antes que nadie para recoger lo que otros habían abandonado para poder entrar. Nos hallamos de nuevo cruzando los filtros ahora desmantelados y como era de esperase, no había forma de encontrar aquello que habíamos dejado atrás. Agriamente ignoramos esta situación y nos refugiamos en un local para reponer energías. Aturdido, ahumado y confundido desahogo mi frustración con un tarro helado de cerveza obscura mientras por el balcón del segundo piso, veo mi enojo irse a casa en metro. Cuando al fin es nuestro turno de buscar refugio de la penumbra citadina, el gigante de acero ha cerrado sus fauces y nos quedamos varados con nuestra estupidez pegada en la frente. ¡Viva Uber! !Viva¡

La columna rota

Frida Kahlo comenzó a pintar en 1926 mientras se recuperaba de un accidente casi fatal. Se casó con diego rivera en 1929 y retrato las altas y las bajas de su relación en sus pinturas. Así mismo también retrataba los problemas con su salud que se deterioraba como sus numerosas operaciones de columna, sus abortos naturales e inducidos.

Este es el caso de La columna rota en la que se muestran elementos como el corsé ortopédico que se vio obligada a usar tras el accidente, un pilar en ruinas que representa su devastada columna vertebral y numerosos clavos de distintos tamaños hundidos a lo largo de su cuerpo desde la frente , bajando por su torso sobre la pierna derecha que muestran un mapa de la posible ubicación e intensidad de sus dolencias.

También se representa a si misma desnuda, despeinada y en un paramo desierto probablemente significando su sentimiento de desesperanza y soledad. La belleza de la obra radica en la honestidad y patetismo reflejado en sus numerosas lagrimas probablemente originadas en el extenuante dolor que representa el intentar mantenerse de pie, tan fuerte, tan alta, como un monumento que de contrapone a los vientos a mantenerse magno a pesar de que sus cimentos se encuentran destruidos.

El gusano de la manzana

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por Erazo Jasso Osvaldo y Navarro Delgado Christopher

Comenzó en otoño

Una fria mañana de la av. Francisco Morazán, cerca de la Colonia La Pradera, recibe a un grupo de obreros que llevan intrucciones de iniciar excavaciones. Es el 15 de noviembre de 2014 y ni el estridente golpeteo de la maquinaria, ni las densas nubes de polvo que se levantan al son de las paleadas podrian ocultar la controvesia inminente. Los vecinos interrumpen sus atareadas labores matutinas para contemplar curiosos el impacto a la que es una de sus avenidas principales. La minoria informada se encarga de poner al tanto al resto sobre la construcción de un nuevo transporte en la zona cercana a la Avenida Central y al metro Villa de Aragón. La sexta linea del metrobús saldrá de la Avenida Francisco Morazán doblará en la 412 para cruzar la 499 y Loreto Fabela, donde se convierte en la Calzada San Juan de Aragón; pasrá por Martín Carrera y concluirá su recorrido en el llamado paradero del Rosario.

Al dar un paseo por la avenida 412, una via cuyo doble sentido lo dividen largos camellones arbolados, se pueden descubrir numeroso negocios locales repartidos a cada lado de su extención. El empleado mejor pagado del autolavado Victoria, cuya especialidad es el lla limpieza con espuma activa, Leonardo García, como cada dia, trabaja arduamente para brindar un buen servicio a los pocos automovilistas que aún buscan sus servicios y que no hacía mucho se contaban por docenas. “Últimamente hemos tenido muy pocos clientes,” confiesa con un tono de queja al mirar hacia las excavadoras y la reducción a la vialidad que para él, es un desastre traido por el Metrobus a la avenida, “casi nadie se acerca por eso de la construcción que dificulta la circulación”. Su número de clientes casi se redujo a la mitad al saber que tras su lavado, su auto se encontraría con el polvo y la tierra que levanta la construcción.

Papelito habla

La secretaria de Movilidad dio a conocer la aprobación de la implantación del corredor de transporte público colectivo de pasajeros Metrobús Eje 5 Norte que dará servicio como Línea 6; asimismo, quedaron establecidas condiciones generales para su operación.

En la Gaceta Oficial del gobierno capitalino se informó que tendrá origen en la Av Francisco Morazán, entre la av central y la calle 1551, en los límites de la delegación Gustavo A madero y el municipio de Nezahualcóyotl, con destino a las inmediaciones del Centro de Transferencia Modal El Rosario, con vialidades que conforman el trazo del corredor.

Ingenieros, topógrafos y proyectistas ya comenzaron las mediciones y trabajos para realizar las obras inducidas que abrirán pasó a la construcción de una nueva línea de Metrobús.

De acuerdo con Guillermo Calderón, director del Sistema Mertrobús, se preveia que sería en la segunda quincena del mes de noviembre de 2014, cuando se iniciaría formalmente con los trabajos del sistema confinado y cuya duración se extrenderian a lo largo de aproximadamente un año.

En entrevista para Mas por Mas, el funcionario asegurpo que al igual que la línea 5 (que corre de San Lazaro a Rio de los Remedios) se utilizaran estaciones prefabricadas, que eliminan amplios tiempos de obras. Ademas “permiten reducir significativamente las molestias diarias para vecinos de las zonas aledañas y automovilistas, pues las obras son de adaptación y el montaje de las estructuras metálicas se lleva a cabo por la noche” afirmó el funcionario Guillermo Calderón.

Dos caras a la moneda

En el principio de la construcción de la línea, del lado de la Av Francisco Morazán, cercanas a la av central, se torna muy difícil el acceso a los automóviles, ya que se les corta por el momento un buen tramo de la calle, y por las excavadoras y maquinaria centrada en la zona, han dado rutas alternas y desviado el curso de los automovilistas.

Jorge Méndez, que cada día deja a su hijo en el colegio de Bachilleres plantel 9, ubicado en la sexta sección de Aragón, y cuyo acceso más directo se encuentra pasando por Morazán, le afecta de manera directa en el acceso a su destino. “por el momento está afectando de manera dramática la circulación y varias personas como yo, tenemos que dar una vuelta más larga para llegar a nuestro destino”. Durante la estancia de las excavadoras se cortó el paso de a los automoviles y al autobús que será sustituido por el nuevo Metrobús. Las estrechas vias alternas afectan tanto a los usuarios de este medio de transporte como a los vecinos.

“Debemos de ser pacientes,” expone Jorge Méndez, padre de familia y conductor, “porque no es fácil ni rápido la construcción de este tipo de transporte, pero te aseguro que al término de la obra traerá más beneficios a la comunidad que lo que estaba antes”

Platicando con Carlos (no compartió su apellido), un taxista familiar a la zona, mencionó que “la organización del Metrobús la hicieron con las patas. El autobús que va a ser remplazado, cumplía con una buena ruta, pasando por el deportivo los Galena y por Casas alemán, cosa que el nuevo medio va a rodear debido a la infraestructura, y al poco espacio que hay en estas zonas. ¿Ahora que va a hacer la gente que vive cerca de ahí, y que las nuevas estaciones del metrobús no van a ser iguales a la antigua ruta?” pregunta furioso, condicionando la situación del gobierno, que solo quiere hacer negocio. “La gente va a tener que caminar para llegar a sus casa, o de plano tomar un taxi” se responde frustrado.

Las mejores intenciones

El Gobierno del Distrito Federal justificó la construcción de la Línea 6 del Metrobus, con la publicación del balance oferta-demanda de transporte público, en el Eje 5 Norte. De acuerdo con el documento, publicado el 6 de Febrero en la Gaceta Oficial del DF, el transporte que brinda servicio en esta zona de la ciudad es obsoleto, contaminante, no cuenta con características de accesibilidad universal, ni con los recursos necesarios para ser modernizado, por lo que es necesario sustituirlo por una línea del Metrobús. El precio sería accesible y acorde a lo ya establecido; que son $6.

 

Precisa que de las 295 unidades que circulan por el Eje 5 Norte y algunas calles aledañas, 37% son microbuses con una antigüedad de 20 años; es decir. Se trata de modelos 1994 o anteriores.También brindan servicio autobuses largos con modelos 1997 o más recientes, y autobuses cortos con antigüedad de 12 años o menos.

“Considerando lo anterior, 100% de este parque vehicular es de tecnología obsoleta, con altas emisiones contaminantes y 37% son micorbuses de baja capacidad que no fueron diseñados para el transporte de pasajeros.” Se lee en la gaceta.

También revela que los micros y autobuses carecen de las condiciones apropiadas para dar un servicio con accesibilidad universal, lo que afecta la movilidad de las personas con discapacidad y enfatiza que “en general estas organizaciones adolecen en mayor o menor medida de importantes deficiencias físicas, operativas, administrativas y económicas, que se reflejan en incapacidad para la renovación del parque vehicular, adquisición de tecnología ambiental actual, gestión y profesionalización del servicio”.

Con estos datos, el estudio concluye que es necesario mejorar el servicio para que cuente con instalaciones adecuadas para el ascenso y descenso de usuarios con necesidades distintas de movilidad, además de ajustar la oferta de transporte reduciendo el número de vehículos, por otros de mayor capacidad y menos contaminantes y mejorar la infraestructura vial.

 

Caminado por la zona de construcción sobre la calle 412, es posible encontrar un modesto puesto de ricas aguas de coco. Roberto, el joven que atendía el puesto bajo el intenso sol de la tarde, declaró que “Está muy bien la construcción del Metrobús, va a mejorar mucho la zona, con todo lo que incluye, drenaje nuevo, calles arregladas, un transporte mucho más seguro. Indudablemente, el nuevo medio va a ser más eficaz por que ya tiene un tiempo determinado en que recoja a la gente, ya que el autobús, en ocasiones se tardaba horas en pasar, y los domingos se tardaba aún mas. Con el nuevo Metrobús, ya no tenemos que preocuparnos de esto, además, va a pasar un poco mas noche”. El estuciasta vendedor, esperanzado, continua abriendo sus cocos ignorando la capa de polvo que lo cubre y así, el golpeteo de su machete se funde con el de la maquinaria pesada.

Referencias

Personas entrevistadas:

  • Leonardo García – empleado del auto lavado
  • Jorge Mendez – Conductor afectado
  • Carlos – Taxista del sitio 143 de la ciudad de Mexico
  • Roberto – chavo, que atiende el puesto de aguas frescas

Yerma vs Juán

No eres tú, Soy yo

Reabriendo el Caso Yerma vs Juan

El presente trabajo tiene como finalidad someter la obra teatral Yerma de Federico García Lorca al método hermenéutico de Paul Ricoeur. Al responder a las preguntas ¿Como funciona el texto?, ¿De que habla el texto?, ¿Que me dice el texto? y ¿Como he leído el texto?, se le dará desarrollo a la siguiente tesis: Puede utilizarse, al reinterpretarlo, el texto que principalmente evidencía al personaje de Juan como el culpable de la incapacidad de Yerma de procrear, como fundamento para poner en duda esta tradicionalmente supuesta culpabilidad.

¿Como funciona el texto?

Yerma es la segunda de las obras de la trilogía rural lorquiana (Varela, 2009) y fue escrita a sólo un par de años de su fusilamiento por tropas franquistas al estallar la guerra civil. (Biografias y Vidas). Bajo una profunda influencia de su infancia granadina, Lorca retrata mediante la alternancia entre verso cerrado y libre, las frustraciones de una mujer de campo (Yerma) al no poder concebir un hijo. A lo largo de la tragedia que inevitablemente desemboca en la muerte de su esposo (Juan), se desarrolla una interesante subtrama en la cual el lector busca descubrir al responsable de la falta de descendencia de la pareja. Es dentro de tres actos donde supuestamente se pueden encontrar las pistas sobre la cuestión. En el primero se plantea entre líneas la relación moderadamente tensa de la pareja porque tanto Yerma como el resto de sus conocidos, a causa de los dos años y veinte días de su casamiento sin engendrar, presionan a Juan para consolidar su familia. A pesar de no demostrar ni un fragmento del interés que externa Yerma sobre el tema, no se muestra tampoco una clara negativa frente al mismo, como sí, se evidencía un claro recelo de su propiedad y de su honor. Mas adelante en el segundo acto el coro de lavanderas plantea propiamente el propósito de dar razón a la fuente del conflicto. Para la deixis han transcurrido ya cinco años del casamiento y la pareja continua sin procrear. Para prevenir que Yerma halle consuelo en los brazos de otro hombre, Juan procura que sus hermanas sigan sus pasos pero el objeto de tentación de Yerma, por su propio bien, se retira del conflicto. Es en el tercer acto donde tras los fallidos intentos de Yerma por remediar su condición vía medios espirituales que Juan externa su permanente deseo de continuar sin descendencia. Desafortunadamente este hecho no responde eficazmente a la pregunta principal: ¿Quién es el responsable de la infertilidad de la pareja? ¿Es a caso alguno de los dos biológicamente incapaz de procrear? ¿Basta desear no tener hijos, o el estrés para no tenerlos? En los apartados siguientes evidenciaré las razones por las que considero no hay suficiente información dentro del texto para inclinar la respuesta de un lado o del otro.

¿De que habla el texto?

Como el los otros dos textos de la trilogía, el tema central de Yerma es el de la mujer frustrada. (Edwards) La frustración del personaje principal femenino proviene de su incapacidad de concebir como lo debería hacer, al menos en su forma de pensar:

La mujer de campo que no da hijos es inútil como un manojo de espinos, y hasta mala, a pesar de que yo sea de este desecho dejado de la mano de Dios.

Por esta razón durante la obra, Yerma, se aproxima a distintas fuentes de información o de ayuda para remediar su situación. De este modo se le hace pensar al lector al menos durante los primeros dos actos que ella es responsable de la infertilidad. Sin embargo Lorca de asegura de arrojar pequeñas pistas que llevan a dudar de esta conclusión. Por ejemplo durante una conversación que ella tiene con Víctor, su enamorado de la infancia, él, animándola a que se haga de críos insinúa que es Juan quien debe tomar cartas en el asunto:

(…)Dile a tu marido que piense menos en el trabajo. Quiere juntar dinero y lo juntará, pero ¿a quién lo va a dejar cuando se muera? Yo me voy con las ovejas. Dile a Juan que recoja las dos que me compró, y en cuanto a lo otro, ¡que ahonde!

Del mismo modo durante una charla con una vieja afortunada de tener una familia numerosa deja escapar dos planteamientos igualmente sobresalientes. El primero insinúa que es su falta de pasión a la hora de intimar con su marido la que la previene de preñarse:

(…)Quizá por eso no hayas parido a tiempo. Los hombres tienen que gustar, muchacha. Han de deshacernos las trenzas y darnos de beber agua en su misma boca. Así come el mundo.

La segunda insinúa que hay hombres cuyo linaje les dificulta fecundar a su pareja:

Aunque debía haber Dios, aunque fuera pequeñito, para que mandara rayos contra los hombres de simiente podrida que encharcan la alegría de los campos.

Si la vieja esta en lo correcto de suponer que Juan es uno de estos hombres, nada que hiciera Yerma podría cambiar la situación.

Acompañando al cambio de acto viene la intervención de las lavanderas. Oculto dentro de su labor de poner al tanto al lector de la situación pasados tres años, su acalorada discusión las lleva a reflexionar sobre las razones de la situación familiar de los protagonistas. Por un lado están aquellas que la defienden pero sin sustento aparente:

(…) Ella no tiene hijos, pero no es por culpa suya.

Por otro lado están las que asumen que es su relación con Víctor la que la mantiene alejada de su propósito:

Tiene hijos la que quiere tenerlos. Es que las regalonas, las flojas, las endulzadas no son a propósito pare llevar el vientre arrugado. (Ríen.)

Es en este mismo acto que durante una discusión con su esposa, Juan, revela por primera vez de su propia boca un desinterés al respecto:

Siempre lo mismo. Hace ya más de cinco años. Yo casi lo estoy olvidando.

Sin embargo, aunque se muestra renuente en insistir intentando tener un hijo propio no descarta la idea de traer a la casa a vivir a un sobrino. A Yerma no le parece la idea y con sus insistencias obliga a su marido a declarar:

Lo que pasa es que no eres una mujer verdadera y buscas la ruina de un hombre sin voluntad.

De este modo Juan se deslinda de la responsabilidad y pone en la mesa la posibilidad de que verdaderamente sea ella la causante de su propia desgracia. Probablemente iluminada por este comentario es que decide buscar ayuda en una

romería, donde la encargada realiza en ella un ritual de fertilidad en ella. Es ahí donde revela que así como su marido la culpa a ella, ella culpa a su marido:

Cuando me cubre cumple con su deber, pero yo le noto la cintura fría como si tuviera el cuerpo muerto y yo, que siempre he tenido asco de las mujeres calientes, quisiera ser en aquel instante como una montaña de fuego.

Del mismo modo y sin saberlo, se anticipa a la respuesta que le dará mas adelante su marido:

No sufre. Lo que pasa es que él no ansía hijos.

Finalmente es la vieja durante una ultima conversación con Yerma la que le asegura que es Juan el incapacitado para procrear:

(…)La culpa es de tu marido. ¿Lo oyes? Me dejaría cortar las manos. Ni su padre, ni su abuelo, ni su bisabuelo, se portaron como hombres de casta. Para tener un hijo ha sido necesario que se junte el cielo con la tierra. Están hechos con saliva. En cambio, tu gente no. Tienes hermanos y primos a cien leguas a la redonda. (…)

Este texto es particularmente importante y complicado de discernir. Por un lado la vieja, que sin duda conoce la genealogía de ambos, no duda de la infertilidad que corre por la sangre de Juan, pero dependiendo de la lectura que se le dé, puede en si mismo derrocar la propia teoría. Pero de esto se hablara en el apartado siguiente. El único comentario restante de relevancia al tema es en el que Juan confiesa abiertamente su preferencia por mantenerse sin descendencia y que lleva a Yerma a perder la cabeza y a asesinarlo:

(…)Muchas mujeres serían felices de llevar tu vida. Sin hijos es la vida más dulce. Yo soy felíz no teniéndolos. No tenemos culpa ninguna.

Una vez extraídas las intervenciones claves sobre la infertilidad que abate a la pareja se puede llegar a la primera conclusión de que Ingeniosamente García Lorca pretendió hacer pasar a Yerma como la estéril hasta que suficientes personajes elucidaran el verdadero origen de su sufrimiento, pero como se verá en el apartado siguiente es posible descartar mucha de la información que se da en contra de Juan abriendo así de nuevo la duda sobre su verdadera colaboración al conflicto.

¿Que me dice el texto?

En contra de Juan hay dos grandes argumentos. El primero supone que el marido de Yerma heredo una condición que le impide fecundar y el segundo que de algún modo su desinterés por tener hijos influyó en esta misma capacidad. A mi parecer estos dos planteamientos no deberían ser dos sino posibles variantes del mismo problema. Suponiendo que en efecto en su familia haya una tendencia de esta naturaleza y que sea heredable, seria de este modo posible argumentar que en lugar de un problema genético también pudiese tratarse de una actitud aprendida.

En pocas palabras la infertilidad es la incapacidad de embarazar o ser embaraza y en el caso de los hombres se puede deber a una disminución en la cuenta de espermatozoides, el bloqueo de su paso, o defectos en ellos. (Infertilidad, 2014) Una lectura que se le puede dar a los comentarios de la vieja sobre como la familia de Juan es de simiente podrida, de poca casta, hizo falta que se juntara el cielo y la tierra para tener un hijo y que esta hecha de saliva se puede referir metafóricamente a la deficiencia de sus espermatozoides y aunque no había pruebas disponibles, se sobreponía la sabiduría de la anciana a la ciencia y daba en el clavo sin saberlo. Pero hay también un contraargumento oculto en sus mismas palabras: si la familia de juan estaba incapacitada para procrear, ¿cómo es que su linaje se menciona hasta su bisabuelo?

Desde el principio se plantea a Juan como un personaje con mentalidad visionaria y emprendedora además de que se distingue por sus habilidades en el negocio. Suponiendo que fue su familia la que le inculcó estos valores, ¿no seria posible que también haya adoptado asimismo hábitos reproductivos de su línea familiar? Retomando las mismas palabras de la vieja, cuando habla de haberse comportado con “poca casta” parece mas un comentario actitudinal que uno accional. Una mujer de aquella comunidad que se emparejase con un hombre decidido a mantener su descendencia limitada para proteger su capital, podría sentirse defraudada al no cumplir sus expectativas de formar una numerosa familia, como era costumbre y pensar que hizo falta que se juntase cielo y tierra cuando llego el primero. De un modo similar, la saliva que se menciona puede ser una metáfora de la planeación familiar u en otro caso de la adopción (lo cual probablemente eliminaría del mapa cualquier problema genético como la impotencia).

Si se toma esto en consideración sumado al hecho de que en algún punto del conflicto se vio frustrado por su surte y en otro consideró la adopción del hijo de algún familiar, de nuevo pone en duda la responsabilidad de Yerma en todo el asunto. Es probable que en un principio esperara que naturalmente llegara un descendiente a quien heredar su hacienda pero con el paso del tiempo y al darse cuenta de lo cómodo que era vivir sin preocupaciones, terminara dándose por vencido y tomándolo por el lado positivo, situación a la que Yerma no le pudo hacer segunda. ¿Es posible que Yerma fuera la persona incapaz de procrear durante el tiempo en el que Juan era indiferente al respecto y que los comentarios en su contra hallan su fundamento en ideas rurales retrógradas? De este modo se vuelve a abrir el cuestionamiento de sobre quien recae la infertilidad de la pareja.

¿Como he leído el texto?

A manera de cierre cabe mencionar que a ha sido bastante leído y enunciado el punto de vista del personaje de Yerma. Para este trabajo hizo falta ponerse en los zapatos del supuesto antagonista y planteársele como un personaje complejo y redondo, como lo exigen las tragedias. Aclaro, no fue mi intención proclamarme como el sujeto que posee la verdad. Por el contrario reconozco que las posturas contrarias poseen mucho mas estudio y sustento y que es probable que aquellas sean las lecturas óptimas. Mediante este trabajo tan solo se pretendía recordar que la problemática argumental es una rica fuente de interpretación que esta sujeta a espacios y temporalidades particulares. En esta lectura se pretendió refrescar el ya tan saturado panorama de lecturas superficiales y limitadas en su creatividad a través del uso de un imaginario en el que los personajes tienen un profundo bagaje existencial y que no se limitan a la s limitantes de la obviedad. Al comparar los dos puntos de vista y tratando de deslindar responsabilidades espero haber expuesto de manera satisfactoria el porqué se considera tan fácilmente y en primera instancia a Juan infértil, y que hay manera de dar la vuelta a esa suposición al prenderse de los vacíos de los pasajes del texto en los que cabe la interpretación. De esta manera el texto que evidenciaba su culpabilidad fue utilizado como el argumento de su posible redención.

Bibliografía

Lorca, F. G. (1934). Yerma. Madrid, España.

Biografias y Vidas. (s.f.). Federico García Lorca. Recuperado el 27 de 4 de 2015, de Biografias y vidas: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/garcia_lorca.htm

Edwards, G. (s.f.). Yerma. Recuperado el 27 de 4 de 2015, de El mundo de la reflexion: http://www.elmundodelareflexion.com/index.php/obras/analisis/281-analisis-yerma-de-federico-garcia-lorca-nuevo

Infertilidad. (2014). Recuperado el 26 de 4 de 2015, de Medline Plus: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001191.htm

Varela, Á. V. (2009). El concepto de tragedia en la trilogía rural lorquiana. Recuperado el 27 de 4 de 2015, de parnaseo: http://parnaseo.uv.es/Ars/Stichomythia/stichomythia9/Lorca.pdf

 

Masacre a Holocomb

 

Había una vez un estudiante de reportaje al que le fue solicitado un análisis de “A Sangre Fría” de Truman Capote. Con forme progresaba en la lectura no pudo evitar, sin saber por qué, sentirse incomodo de que esta lectura se tratase de un reportaje como se le enseñó en clase. Sí parecía tener una incomparable necesidad de informar; sí se mostraba como palabra viva y habitual; si bien aparentaba rigurosidad, sí era claro que evitaba ser rígido o seco; también era interesante y definitivamente era exhaustivo. Pero línea tras línea no podía mas que dudar de la objetividad del texto, de la labor titánica que seria comprobar mucho de lo narrado, así fueran pequeñeces, tanto por la avalancha de información expuesta, como por la imposibilidad de rastrear fácilmente las fuentes.

La extenuante ligereza con que se asignaban extensos y complicados diálogos a los implicados, como si se tratasen de personajes literarios fue la gota que derramó el vaso. Su frustración se encontraba en niveles críticos y parecía que su enojo se justificaba precipitadamente dentro de cada párrafo. Al no poder soportar más esta situación, detuvo en seco su lectura e hizo lo que tenia que haber hecho desde el principio. Se sentía como un tonto. ¿Cómo se atrevía a abrir un libro sin saber lo que iba a leer en primer lugar?

Resultó que a su extensa investigación sobre los asesinatos en Holcomb, Truman Capote le denomino Non-fiction Book. De este modo justificaba todas sus libertades literarias y estilísticas. Y aunque no pudo el estudiante evitar permanecer del lado del argumento que piensa que tal grado de ficción no es apropiado de ningún escrito que se haga llamar periodístico, pudo concluir la lectura con la mente abierta a valorar la rica narrativa de un hecho lamentable, cuyos vacíos llena el autor con su imaginación educada.